
Intentó dispararle a su expareja tras golpearla: prisión preventiva por 30 días
Un hombre fue imputado por tentativa de femicidio, luego de golpear a su expareja y gatillarle con un arma de fuego.
Un violento episodio ocurrido en nuestra ciuad terminó con un hombre imputado por tentativa de femicidio, luego de golpear a su expareja y gatillarle con un arma de fuego, aunque el disparo no se concretó. La audiencia se realizó la semana pasada y estuvo a cargo de la asistente letrada Margarita Ferreyra y del fiscal Marcelo Jofré.
Según la investigación, el ataque ocurrió cerca de las 5 de la madrugada del 4 de enero en una vivienda de la ciudad. La mujer había llegado al lugar acompañada por un familiar, convocada por el propio acusado para hablar tras la reciente separación. Sin embargo, tras ingerir alcohol, el hombre se tornó agresivo y comenzó a golpearla en el rostro y el cuerpo.
El violento avance no terminó allí: el imputado la tomó del brazo, la insultó, clavó un cuchillo en la mesa y la lesionó. Luego tomó un revólver calibre 22, apuntó a la víctima y gatilló. El disparo no salió por motivos aún bajo análisis. Un testigo del ataque logró pedir auxilio y personal policial y de salud asistió a la mujer.
La acusación presentada por Ferreyra y Jofré encuadra el hecho como tentativa de femicidio, agravada por el vínculo y por mediar violencia de género. Para avanzar con la investigación, solicitaron cuatro meses de plazo y la imposición de 30 días de prisión preventiva, al señalar riesgo de entorpecimiento y un peligro concreto para la víctima y quienes atestiguaron el hecho. Recordaron además que el imputado incumplió medidas de protección previas y mantuvo actitudes intimidantes.
La defensa, en cambio, cuestionó la calificación y pidió que el caso se encuadre como lesiones leves y amenazas, rechazando también la prisión preventiva por entender que no existen riesgos procesales actuales.
Finalmente, la jueza Bibiana Ojeda dio por acreditada la formulación de cargos por tentativa de femicidio y ordenó 30 días de prisión preventiva, al considerar que hay indicios claros de una intención de matar y un riesgo real para la víctima y los testigos, quienes se encuentran en especial situación de vulnerabilidad.